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Nuestro equipo médico especializado

DR. IGNACIO GENOL
DIRECTOR MÉDICO EN THE CLINIQ

Los pacientes acuden a The CLINIQ pues conocen nuestra forma de ser, de trabajar y de concebir nuestra profesión. Somos un equipo experimentado en técnicas tanto quirúrgicas como no quirúrgicas, por lo que podremos orientar al paciente, de forma honesta, sobre cuál es su diagnóstico y cuál es el tratamiento más recomendado en su caso.

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PReguntas frecuentes

Blefaroplastia Láser

No debiéramos nunca olvidar que es parte de nuestra salud lo que está en juego y por tanto parece razonable que optemos por un cirujano y un equipo especializado en párpados que trabaje en un entorno hospitalario seguro. Esto tiene un coste y a los cirujanos especialistas se nos hace muy difícil entender como hay personas que priorizan el precio o poder aprovechar un cupón de Internet, por delante de otros aspectos como son el uso de la última tecnología o el operarse en un lugar de calidad con un cirujano acreditado. El proceso debería ser en primer lugar informarse y elegir al cirujano y en segundo lugar consultar precios, y no al revés.

Los presupuestos de una blefaroplastia oscilan entre 1.800 y 6.000 euros en su gran mayoría. Dependiendo de la situación de la que parta el paciente la cirugía será más o menos larga y compleja. No es lo mismo tener que quitarse solo un poco de piel de los párpados de arriba, que realizar una elevación de cejas o reconstruir un párpado que haya sido previamente operado.

No debiéramos nunca olvidar que es parte de nuestra salud lo que está en juego y por tanto parece razonable que optemos por un cirujano y un equipo especializado en párpados que trabaje en un entorno hospitalario seguro. Esto tiene un coste y a los cirujanos especialistas se nos hace muy difícil entender como hay personas que priorizan el precio o poder aprovechar un cupón de Internet, por delante de otros aspectos como son el uso de la última tecnología o el operarse en un lugar de calidad con un cirujano acreditado. El proceso debería ser en primer lugar informarse y elegir al cirujano y en segundo lugar consultar precios, y no al revés.

 

Los presupuestos de una blefaroplastia oscilan entre 1.800 y 6.000 euros en su gran mayoría. Dependiendo de la situación de la que parta el paciente la cirugía será más o menos larga y compleja. No es lo mismo tener que quitarse solo un poco de piel de los párpados de arriba, que realizar una elevación de cejas o reconstruir un párpado que haya sido previamente operado.

La respuesta es clara y contundente: LÁSER.

El láser de CO2 hacer que el postoperatorio inmediato sea mejor que el de las operaciones realizadas con bisturí eléctrico, con menos hinchazón y menos hematomas. Esto significa que la recuperación es más corta y especialmente más cómoda. El sangrado es menor y está mucho más controlado gracias a las propiedades físicas del láser.

Además una ventaja indiscutible es el poder realizar un alisado de la piel (resurfacing) en el mismo momento de la intervención para devolverle luminosidad y brillo a la piel de alrededor de los párpados o de todo el rostro.

La mayor parte de nuestros pacientes son personas entre 35 y 60 años que trabajan y no pueden permitirse periodos prolongados de baja por una intervención de párpados. Por ello y en busca de poder ofrecer la última tecnología del mercado es por lo que usamos el láser.

La respuesta a esta pregunta es por una simple cuestión económica. El láser de CO2 es un dispositivo frágil y caro (la gama media del mercado ronda los 50.000 euros) que necesita de un mantenimiento constante, mientras que el bisturí eléctrico está presente en todos y cada uno de los quirófanos del mundo de forma gratuita para los cirujanos.

Como ejemplo, podríamos decir que ningún cirujano (de ninguna especialidad) que habiendo probado la cirugía con láser durante un tiempo, la haya abandonado y vuelto a la cirugía tradicional con bisturí eléctrico.

Tradicionalmente siempre se ha dicho que en verano es mejor no operarse pero esto no siempre tiene sentido. El calor y especialmente el sol no pueden incidir sobre los párpados recién operados pues si hay hematoma o cicatrices en la piel esta se podría pigmentar. Aún así hay veces que la época veraniega es la más favorables para según qué tipo de pacientes.

Tras la intervención es muy importante que no de el sol en los párpados (tanto si es verano como invierno). Será obligatorio el uso de gafas de sol y de factor de protección solar 50+ durante al menos 2 meses tras la intervención. Pero si por alguna razón (por ejemplo motivos laborales) es el único momento del año en el que un paciente dispone de unos días de vacaciones para poder recuperarse, puede operarse sin problema.

La mayoría de nuestras intervenciones se realizan escondiendo al máximo las cicatrices en el párpado superior, y en el caso del párpado inferior la mayoría de las cirugías se realizan por dentro del párpado por lo que no habría ni siquiera cicatrices a nivel de la piel. Si a esto le sumamos que los hematomas tras la intervención se reducen gracias al uso del láser, el tiempo durante el que el paciente tendrá que estar protegiéndose del sol se reduce.

Solo hay una salvedad que aclarar, en verano no es recomendable realizar el alisado de la piel con el láser de CO2 o resurfacing por el alto riesgo de que la piel se oscurezca en los meses posteriores a la intervención. En este caso tendríamos que valorar opciones alternativas.

Depende fundamentalmente de dos cosas: del trabajo que desempeñe y del tipo de cirugía que se ha realizado. Si trabaja delante del ordenador y no está cara al público lo normal es que en 1-2 días se encuentre cómodo como para poder trabajar sin problema. Si trabaja cara al público o tiene un trabajo que le exige esfuerzo físico tardará varios días más en incorporarse a su rutina laboral.

Si se opera de los párpados superiores únicamente, lo normal es que le quitemos los puntos en 4-5 días y para ese momento es cuando recomendamos reincorporarse. En cambio si se opera de los párpados superiores e inferiores, si además se ha realizado un levantamiento de cejas y se ha realizado un relleno de los pómulos con grasa pues el período de recuperación se puede alargar hasta los 10-14 días.

Por tanto solo podremos orientarle sobre los días de baja laboral estimados una vez hayamos valorado su caso particular.

La mayor parte de los procedimientos palpebrales se pueden realizar con anestesia local, pero en nuestro caso y de forma sistemática preferimos complementar el tratamiento y control del dolor mediante una sedación intravenosa a cargo de un anestesista especializado.

Mediante la sedación se aplaca cualquier mínima ansiedad que pudiera tener el paciente antes y durante la intervención, asegurándonos así que vivirá una experiencia tranquila y menos molesta de lo que pensaba.

En casos concretos en los que hay que recurrir a cirugías más largas o complejas podemos optar por la anestesia general. Por tanto, una vez más, para saber el tipo de anestesia más recomendado para un caso concreto es fundamental que contacte con nosotros para que podamos evaluarle sin compromiso y de forma gratuita.

La blefaroplastia no es un proceso doloroso como tal en el postoperatorio. Las quejas más frecuentes suelen ser visión borrosa en los primeros días y sensación de tirantez en la zona de los puntos. Normalmente no es necesario tomar ninguna medicación analgésica vía oral tras la intervención pero si recomendamos el uso de frío de forma intensiva sobre los párpados las primeras 48 horas.

Es excepcional que una enfermedad ocular contraindique de forma absoluta un procedimiento de blefaroplastia. Los únicos casos en los que hay que tener especial precaución son aquellos en los que los pacientes están diagnosticados de ojo seco grave.

El tener cataratas, glaucoma, estrabismo, retina, uveítis… No son un problema a la hora de establecer una indicación estética para una blefaroplastia.

Sin duda: POR DENTRO.

Realizar una extirpación de grasa por la cara interna del párpado no solo evita las cicatrices en el mismo sino que es la forma más segura de evitar complicaciones. Cuando las bolsas se extirpan por fuera (es decir, realizando un corte en la piel a la altura de las pestañas) las estructuras internas del párpado sufren una agresión muy importante. Esto hace que el riesgo de que tras la intervención el párpado de abajo se deslice hacia abajo (retracción palpebral o ectropión) y quede con aspecto redondo sea considerablemente mayor.

Cuando tras la extirpación de las bolsas de grasa observamos que aún hay un pequeño exceso de piel en el párpado inferior, realizamos un alisado en dicha zona empleando el láser de CO2.

Lo ideal es que no se usen ni bótox ni ningún tipo de relleno como el ácido hialurónico en la región periocular antes de operarse. Así su cirujano podrá valorar de una forma “más real” la situación clínica de la que partimos y por tanto la indicación de las técnicas a realizar para rejuvenecer su mirada serán más exactas. Por ejemplo, si hace un mes se ha puesto bótox para elevar la altura de la cola de la ceja, es probable que su cirujano infravalore sus cejas caídas o sus párpados superiores caídos y por tanto la cirugía corre el riesgo de no ser tan precisa como debiera.

Tras la intervención lo prudente es esperar a que la inflamación y la retención de líquidos en la región periocular haya desaparecido. Loo normal es esperar un mes para luego retomar sus tratamientos médico estéticos de bótox y rellenos.

  • Lentillas: Se pueden usar las lentillas tras la intervención de los párpados superiores desde el mismo día de la intervención. Si se opera de los párpados inferiores lo habitual es que no se usen lentes de contacto durante 4 o 5 días.
  • Maquillaje: Le recomendaremos un tipo de maquillaje especial para disimular los hematomas durante el período postoperatorio. Este se puede usar prácticamente desde el primer día y consi-guen disimular de forma espectacular las secuelas de la intervención.
  • Sol: Cuando se opera el párpado superior no es necesario tener ninguna precaución especial con el sol aunque siempre recomendamos usar gafas de sol. Si se opera de los párpados inferiores, el sol incide de forma más intensa y por tanto el uso de gafas de sol y de factor de protección 50+ es obligatorio en el primer mes postoperatorio. Especialmente en verano y en las horas centrales del día.
  • Lectura: Si se opera únicamente del superior podrá leer el mismo día sin problema. Si se opera del inferior la lectura estará dificultada las primeras 48 horas como consecuencia del uso de cremas y pomadas de protección de la superficie del ojo durante la intervención.
  • Ejercicio: Dependerá del tipo de ejercicio físico que se pretenda realizar y del tipo de intervención realizada así como el grado de inflamación postoperatorio. Lo habitual es retomar pro-gresivamente la rutina de ejercicios pero siempre con sentido común. El ejercicio físico en sí mismo no va a hacer que el resultado de una blefaroplastia sea peor, pero en determinadas situaciones si podría enlentecer el proceso de recuperación pues no ayuda a que disminuya la inflamación palpebral.
  • Ducha: Tras la intervención uno puede ducharse sin problemas. La única precaución a considerar es que hay que procurar por todos los medios no frotarse la zona donde se ha operado. El rascarse o frotarse (aunque sea inadvertidamente para aclararse el jabón) podría soltar los puntos, cronificar la inflamación de los párpados o incluso provocar un leve sangrado.

En el párpado superior la cicatriz quedará oculta por el pliegue de piel que todos tenemos de forma natural. Solamente en los casos en los que el exceso de piel sea muy importante y sobresalga más allá de donde acaba el ojo, la cicatriz podría ser visible. Para conseguir que apenas se vea lo que hacemos es aprovechar para hacer la incisión en el interior de una arruga de las patas de gallo. En el párpado superior el resultado final debiera verse en 2-3 semanas.

En la mayor parte de los pacientes operados de párpados inferiores no habrá cicatrices visibles pues la intervención se realiza por dentro del párpado. En este caso es más variable el tiempo de recuperación pues dependerá en gran medida de si hemos asociado un alisado de la piel con láser o si hemos usado su propia grasa extraída del abdomen para rellenar surcos en la región periocular.

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